Ponencia Mons D. José Rico Pavés "Evangelización y Catecumenado en la Teología y la Historia"

Secretariado de Evangelización CEE8,302 words

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Hace 9 años, o sea, en las jornadas de 2017, ya se planteó ofrecer un cuadro global sobre origen y desarrollo del catecumenado. Entonces, eh era subcomisión de catequesis y se me pidió hacer ese trabajo que desarrollé en dos ponencias que luego se publicó en actualidad catequética y posteriormente pasaron a eh publicarse en forma de libro con el título Origen y desarrollo del catecumenado en la antigüedad cristiana. subtítulo Buscando las fuentes patrísticas del Rica. La idea entonces de la subcomisión era, como ha recordado Paco, no perder de vista cuál fue la intención del Concilio Vaticano Segundo en Sagrosantum Concilium 64 al pedir la restauración del catecumenado de adultos por etapas. Es decir, este marco no quiere ser pues un asomarnos al pasado con la buena intención, siempre necesaria de aprender sobre todo del periodo patrístico y ver de ahí qué ideas podríamos aprovechar hoy, sino que tiene una intención clara que vienen recordando los últimos papas hasta el papa León, la tarea de recepción del Concilio Vaticano Segundo aún sigue en marcha. En lo que se refiere a la evangelización y el catecumenado, eso tiene su plasmación concreta en el cumplimiento de aquella petición del concilio, de las primeras, como sabemos, es la primera constitución, sagrosantum concilium que aprobaron los padres conciliares y la tarea de recepción del fruto de esa petición sigue, digo, siendo una tarea pendiente. ¿Cuál fue el fruto el fruto de esa petición? Pues la publicación el 6 de enero de 1972 del Oica o traducido en castellano el ritual de la iniciación cristiana de adultos. Felizmente, hace 9 años la edición estaba votada. Felizmente nos encontramos con que dice por fin o libros litúrgicos vaya reitando esta obra. Es decir, el objetivo entonces y ahora para mí es muy concreto. La respuesta a la pregunta que da título a estas jornadas después del primer anuncio, que encuentra pues mucha claridad en la tarea de recepción de un libro litúrgico, sin el cual, a mi modo de ver, no se puede entender bien el nexo que une evangelización y catecumenado. El objeto que yo pretendo desarrollar es justamente la i copulativa que une estos dos términos. Quiero quedarme ahí. ¿Qué es lo que une el primer anuncio y el catecumenado? Y creo que la respuesta está en la recepción de este libro litúrgico que a mi modo de ver desde el punto de vista eh de la obra Herencia litúrgica del concilio junto con el misal que decimos ya de Pablo VI es el más importante porque nos da un modo nuevo de afrontar una tarea que forma parte de los pilares, sin más de la transmisión de la fe. de la vida de las parroquias y de las diócesis, que es cómo entender hoy la catequesis, cómo situar la catequesis en un programa más amplio que llamamos de iniciación cristiana. ¿Cómo recorrer esta iniciación cristiana según itinerario? Bueno, aquello que se presentó hace 9 años, pues como está ya eh creo publicado, pues no es mi propósito volver sobre ello, sino partir de la conclusión de aquellas jornadas. Esas ponencias pues tuvieron también algunos ecos desde el punto de vista histórico y para los estudiosos. A mí me parecen muy interesantes. Si alguno estaba presente, pues recordará pues algunas preguntas en torno a la validez de la reconstrucción de la tradicia apostólica. Yo traé un programa un poco pues en el periodo de los padres, como se había ido configurando el itinerario de la iniciación cristiana. para hacer una afirmación que no es mía, sino del responsable del Chetus 22, el equipo 22, que es el que llevó a cabo la tarea de cumplir la petición del concilio. Baltasar Fiser, el teólogo liturgista alemán, que dirigió los trabajos que concluyeron con la elaboración de El Rica. ¿Y cuál era esta afirmación? que la desde el punto de vista documental que permitió dar un salto cualitativo para poder cumplir la petición del concilio fue la edición entonces muy reciente de eh la tradicia apostólica realizada por anglicano Gregory Dick, publicada en Suscrían y publicada, creo, si no me equivoco, el año 6162. El concilio al año siguiente hace la petición de restaurar el catecomunado adultos por etapas y para el equipo de estudioso, el equipo técnico, bueno, han pasado más de 60 años de aquella petición, de esa edición y para los estudiosos, para no pocos, aquella eh restauración de esa obra muy compleja por la riquísima tradición manuscrita que tiene, eh es un tema a revisar, lo cual condicionaría, pensamos, la edición actual del Rica. Pero no es mi propósito entrar en una descripción de o una discusión de este tipo que digo tiene su interés, pero pienso más en ámbito académico universitario. Yo siempre me quedo tranquilo en estas nuevas propuestas que hay de reconstrucción de la tradicia apostólica, diciendo que en realidad lo que quieren es cambiar el orden de los capítulos, pero que no afecta el contenido eh que se refiere a la iniciación cristiana. en cualquier intento de reconstrucción permanece idéntico, o sea, está muy bien asentado y además responde a una tradición que se asentó después en la liturgia romana, pero que tiene sus ecos en las tradiciones litúrgicas que sobre todo nacieron a partir del siglo II. Y esta reflexión y digo puede ser interesante, pero yo me voy a detener en la conclusión de aquellas ponencias que querían recoger también el diálogo de lo que entonces se presentó. Hablaba de cinco claves que nos pueden ayudar a la recepción del Rica. Y esto es lo que en primer lugar quiero e comentar y exponer. Después me voy a centrar en, a mi modo de ver, dos hechos desde el punto de vista de nuestro tema, relevantes que han venido después de esa intervención en el año 2017, que es la publicación del directorio de catequesis del año 2020 y el proceso sinodal, el camino sinodal en el que nos encontramos. El documento final del sínodo dedica números expresamente a la iniciación cristiana y el catecumenado. Pues ciertamente hemos de fijarnos en ellos y ver qué suponen para la tarea de recepción del Rica y responder así al la pregunta, ¿cómo entender la relación primer anuncio? evangelización y catecumenado, un proceso para formarse, llegar a ser cristiano, catequético y sacramental al mismo tiempo. Bueno, eso será en un segundo momento. Y por último, haré algo muy sencillo, que es recuperar la rúbrica con la que se abren el primer capítulo del Rica, donde se propone el itinerario por etapas. En en las rúbricas del Rica tenemos ya también planteada la relación evangelización y catecumenado. Bueno, pues este es el programa. Voy a las claves eh que concluían aquellas jornadas de delegados de catequesis del 2017. El índice de este libro es el que está ahí presentado. Eh, una primera ponencia fue de la restauración del catecumenado al Rica. Este es un tema desde el punto de vista de la investigación que sigue abierto, pues no están publicadas las actas de las reuniones. Hay una tesis doctoral eh publicada en Estados Unidos e que e ha manejado las notas de uno de los miembros del equipo 22 dirigido por este Fiser que antes mencioné. Y a partir de eso reconstruye las diferentes reuniones que se tuvieron, las presentaciones al concili, el órgano que va eh entrando en diálogo con los equipos que trabajan eh para la elaboración de los diferentes e libros litúrgicos, pero propiamente el acceso a las fuentes. Recuerdo que entonces consulté con era todavía congregación del culto divino y no estaba, al menos a mí no me fue permitido el acceder para tener efectivamente los esquemas de trabajo, cuál era el orden del día, eh por qué se eligieron unos textos y se descartaron otros. En esa tesis doctoral van apareciendo cosas muy interesantes. Por ejemplo, el modo de entender los exorcismos dentro del ahora ritual de la iniciación cristiana adultos. Mientras la tradición latina romana eh utiliza hasta el concilio fórmulas imperativas dirigidas directamente al demonio y al niño que se lleva a bautizar. se le dice salás, etcétera. Estas fórmulas que parece fuera de ya de lugar fueron sustituidas por fórmulas e deprecativas. Son oraciones en las que se pide al Señor fortaleza ante el combate eh en la lucha contra el maligno, contra las tentaciones. Bueno, ¿por qué se hace esta elección? Bueno, pues todo eso está en las actas de todas esas reuniones, ¿no? Y yo es un tema, creo, interesante y que todavía puede ser objeto de investigación. Bueno, pues se trazaba ese itinerario desde el cumplimiento hasta eh la conclusión con la publicación del Rica y después se buscaban las fuentes patrísticas. Bueno, pues la conclusión, digo, de estas ponencias eran cinco claves para, entiendo yo, e recibir y poner en ejercicio lo que significa el ritual de la iniciación cristiana adultos y sus implicaciones para entender la evangelización y la catequesis. La primera clave la expresaba así, la importancia de recuperar el sentido católico de la tradición. ¿A qué me refiero? A los 10 años de la publicación del OIKA, en 1982, una publicación dirigida por Fiser hizo un poco balance de e la recepción que en ese tiempo se había producido tras la publicación de del Rica. Y Fiser insistía en lo que él mismo eh defendió en la primera reunión ante el Concilio, el órgano vaticano que debía valorar las propuestas del equipo de trabajo. En esa primera reunión él hablaba de reglas de precedencia, en concreto tres que habían regido los trabajos. ¿Cuáles eran estas reglas de precedencia? En primer lugar decía e seguir la norma de los santos padres. La recuperación de textos patrísticos iniciada ya segunda mitad del siglo XIX da sus frutos en el Concilio Vaticano Segundo. El manejo de las fuentes y la confianza en este manejo es fundamental a la hora de hacer una propuesta de elaboración de un libro litúrgico concreto. Por eso los padres son recibidos como norma en el sentido ya que San Vicente de Leri formula en su cononitorium, donde encontramos ya como una síntesis, podríamos decir, el periodo patrísico sobre el sentido de la tradición con aquellos adverbios fundamentales que pertenece propiamente a la tradición, lo que apómnibus por todos ubique en todas partes y Sepemper desde siempre la Iglesia ha transmitido. Para poder verificar el cumplimiento de estos adverbios es fundamental un conocimiento suficiente de las fuentes de la antigüedad cristiana. Bueno, pues la primera norma de precedencia, decía Fiser, había sido e recibir lo que los santos padres sobre ese tema nos habían dejado. En segundo lugar, dar prioridad a los textos y ritos de la liturgia romana. Esto también es fundamental para esclarecer algunas cuestiones, pues también de ámbito pastoral que creo todos nos encontramos. La reconstrucción o restauración del catecumenado que se plasma en el Rica eh quiere ser fiel a la liturgia romana, que es la que eh principalmente eh el concilio encomendó. Eh, posteriormente a las otras tradiciones litúrgicas se les pide también pues no perder el contacto con las fuentes. El mismo concilio pide que aquellas tradiciones litúrgicas venerables de tradición probada y custodiada pues que sean restauradas. Y así nos encontramos también como fruto de esa petición, pues la renovación o restauración de la liturgia hispanobisigótica, la que también llamamos mozábe. H Pero en concreto el trabajo del este grupo 22 era en torno a la liturgia romana. Digo que esto nos sirve para clarificar otros intentos y lo digo sin ánimo de derir sensibilidad de nadie, pues que por ejemplo el camino neocatecumenal ha hecho la reconstrucción que hace el itinerario propuesto en el camino neocatecumenal no es una restauración de una liturgia recibida de los padres, sino que es una propuesta para reanimar la gracia bautismal en la que se recogen elementos de diferentes tradiciones litúrgicas que históricamente no convivieron, pero que ahí se presentan de manera conjunta. El Ricard es la restauración de un itinerario litúrgico, catequético, celebrativo, que ha sido vivo en la antigüedad y que ahora se recupera porque se entiende que el contexto actual es más parecido al de primera evangelización como en la antigüedad cristiana que a una época de cristiandad. Bueno, primera eh tarea, recuperar el sentido católico de la tradición. Pero junto a las reglas de precedencia también es, a mi modo de ver de enorme importancia caer en la cuenta que ante el Rica no estamos ante una propuesta catequética avalada simplemente por un equipo de expertos o de estudiosos. El los que formaban parte del equipo no quisieron, simplemente recuperaron una pieza para colocarla en un museo y ahí valorarla como un hecho del pasado, sino recuperar algo que perteneciendo a la Iglesia si pues se restaura en lo que tiene de vida, responde a las exigencias del momento presente. Es decir, esto es necesario comprender que en el Rica no tenemos, digo, una propuesta de catecumenado más, sino que es la propuesta de la Iglesia Católica de Rito Romano para responder a la unión entre primer anuncio y eh catecumenado. Por eso, pretender alterar lo que en el libro, en este libro litúrgico encontramos o sustituir por otras prácticas que nos parecen, es un planteamiento de partida equivocado. Ahí yo creo que nos puede resultar siempre útil lo que eh Ratzinger entonces escribe en el relato autobiográfico, así publicado con el título Mi vida. eh sobre la reacción que se produjo se produjo eh cuenta él entre algunos colegas suyos de universidad cuando se aprobó el misal de Pablo VI. El texto es un poco largo, pero lo leo a mi modo de ver porque sigue siendo muy luminoso y que sintetiza en esta expresión. La liturgia no se hace, se recibe. Un libro litúrgico no es para e decir, bueno, hay aquí una propuesta creativa que veremos si funciona o no. La insistencia de Fiser era hemos querido restaurar algo que ya eh la iglesia eh en rito romano vivió. Bueno, pues el entonces cardenal Ratchinger afirmaba lo siguiente. El segundo gran evento al comienzo de mis años de Ratisbona fue la publicación del misal de Pablo VI con la prohibición casi completa del misal precedente tras una fase de transición de cerca de 6 meses. El hecho de que después de un periodo de experimentación que a menudo había desfigurado profundamente la liturgia, se volviese a tener un texto vinculante, era algo que había que saludar como seguramente positivo. Pero yo estaba perplejo ante la prohibición del misal antiguo, porque algo semejante no había ocurrido jamás en la historia de la liturgia. No hay ninguna duda de que este nuevo misal comportaba en muchas de sus partes auténticas mejoras y un verdadero enriquecimiento, pero el hecho de que se presentase como un edificio nuevo contrapuesto a aquel que se había formado a lo largo de la historia, que se prohibiera este último y se hiciese aparecer la liturgia de alguna manera, ya no como un proceso vital, sino como un producto de erudición de especialistas y de competencia jurídica nos ha producido unos daños extremadamente graves, porque se ha desarrollado la impresión de que la liturgia se hace, entre comillas, que no es algo que existe antes que nosotros, algo dado, sino que depende de nuestras decisiones. Pero cuando la liturgia es algo que cada uno hace a partir de sí mismo, entonces no nos da ya la que es su verdadera cualidad, el encuentro con el misterio, que no es un producto nuestro, sino nuestro origen y la fuente de nuestra vida. Para la vida de la Iglesia es dramáticamente urgente una renovación de la conciencia litúrgica, una reconciliación litúrgica que vuelva a reconocer la unidad de la historia de la liturgia y comprenda el Vaticano Segundo no como ruptura, sino como momento evolutivo. La tarea respecto al catecumenado no consiste en probar experiencias, iniciativas nuevas. Tenemos el marco litúrgico que nos ayuda a todas estas experiencias encauzarlas. Lo importante es recibir. Recibir. Este es el primer criterio o clave para nuestros días. El segundo, una paradoja. como una clave cuando uno repasa la historia del origen y desarrollo del catecumenado y es que el concilio trazó algo que en otros momentos de la Iglesia ya se había propuesto. La paradoja está en que para responder a las exigencias evangelizadoras del momento presente, feliz expresión entonces de Pablo VI, el propósito del concilio es la evangelización del mundo contemporáneo. La Iglesia nos invitaba a mirar al pasado, pero no al pasado como una realidad perdida, sino como un surco vivo a través del cual nos llega la vida que tiene su origen en el mismo Cristo. Por eso el rica fue posible gracias a la integración de dos movimientos aparentemente contradictorios. la mirada al pasado y la respuesta a las exigencias presentes y todo con una perspectiva claramente evangelizadora. Tomando esta expresión que he citado de el Papa Pablo VI, hemos de entender que la propuesta de un catecumenado por etapas responde efectivamente a las necesidades evangelizadoras del momento presente. Así es como se introdujo este tema en Sagrosantum Concilium por la petición de misioneros en primera línea de evangelización. El Papa Juan 23 había autorizado que el ritual del bautismo de niños se pudiera celebrar hasta en tres celebraciones distintas, pero como rompiéndolo en partes, no creando un itinerario nuevo, a petición de misioneros que veían pedagógicamente eh mucho más eficaz ofrecer un itinerario de acompañamiento progresivo. Bueno, pues esta dimensión evangelizadora también del catecumenado es decisiva para la correcta recepción. Una tercera clave es la necesidad de un cambio de mentalidad. Ese cambio de mentalidad ya ha sido objeto, pienso, de reflexión en nuestros encuentros en los últimos años y se percibe muy bien si atendemos a las directrices que han venido en los tres directorios publicados después del Vaticano Segundo. 1971, el directorio catequístico e que unos meses publicado unos meses antes de la publicación del Rica y que ya habla de la importancia del catecomado de adultos como referencia para toda la catequesis, directorio general para la catequesis del año 97, 1997 donde se propone el catecumenado de adultos como la forma típica de toda catequesis, tanto de adultos como de infantes y el directorio actual del año 20, donde se nos habla de la inspiración catecumenal de toda la iniciación cristiana. La tarea de recepción del RICA eh nos obliga a asumir esta tarea que que sigue siendo fundamental y ejemplos creo que los hemos compartido eh todos en muchas ocasiones. Cuando se publicó el Rica en castellano, el entonces presidente de la comisión de liturgia, que era arzobispo, creo todavía no era cardenal, Juan hablaba de un libro litúrgico que sería de interés para los estudiosos y para los que están preocupados en la tarea misionera. mitad de los años 70, se publica en 1976, la primera edición castellano, no se percibía que en España nos íbamos a encontrar con una necesidad o urgencia de primer anuncio. han pasado eso, más de casi 50 años, se van a cumplir ahora y efectivamente vemos que lo que la evolución que se ha dado nos hace conscientes de este cambio de mentalidad porque seguimos en la mayoría de los lugares teniendo una catequesis que es la misma de hace 50 años en cuanto a métodos, en cuanto a convocatoria, en cuanto propuesta de acompañamiento, esa configuración catecumenal, la integración de la catequesis en un catecumenado, las directrices que han ido viniendo estarán que todavía tenemos que que llevar a cabo. Por eso, para acoger bien el Rica es fundamental este cambio de mentalidad. No es simplemente un libro litúrgico para el caso de adultos que vengan. algo que se veía lejano hace 50 años, sino que nos propone el itinerario marco de toda catequesis, tanto para los pequeños, los que fueron bautizados recién nacidos y han nacido en un contexto de familia cristiana como para aquellos que llaman a las puertas de la iglesia teniendo ya uso de razón sin estar bautizados. La cuarta clave, a mi modo de ver, esta también es decisiva y fundamental, es no olvidar nunca que evangelización y catecumenado son antes que frutos de nuestra programación o hechos programados, acontecimientos de gracia. Por más que programemos eh acciones para ganar seguidores de Cristo o hacer discípulos, como no nos abramos a la acción del Espíritu seamos conscientes de que es el Señor el que toca el corazón, llama a la gente, eh pues nos iremos dando e de cabeza contra un muro una y otra vez A mi modo de ver, este hecho es fundamental, evitando siempre el extremo de pensar e que la iniciación cristiana pues va a venir teniendo los brazos cruzados, algo así como un fenómeno de iluminación pasivamente lo hemos de recibir como pensar que todo va a depender de nuestra sola programación. Bueno, pues esta necesaria colaboración con la gracia en el itinerario de eh evangelización y catecumenado es decisiva y fundamental. Y eso pues nos lleva a eh por ejemplo un dato en las diócesis de Jerez tengo eh poca trayectoria. El catecumenado se instituyó hace este su cuarto año de vida. Hm. No hay mucha perspectiva, pero en la encuesta que luego hacemos a los que ya han completado el itinerario y han recibido los sacramentos de iniciación en la vigilia pascual, pues cuando ya lo han completado les invitamos a este a hacer memoria y se les pregunta cuáles fueron sus motivaciones, cuál fue el primer paso que les que dieron para acercarse a la iglesia. Y a mí me llama mucho la atención de yo teniendo todavía pocos datos, porque la gran mayoría no viene por la acciones que nosotros hacemos, llamándolas así, de primer anuncio, sino que vienen por encuentros que han tenido con el Señor, pues de diferentes maneras. Sigue siendo mayoritaria la influencia de la familia, no la inmediata, al menos en los datos que tenemos. O sea, los padres ya se despreocuparon, pero siempre hay el abuel la abuela o el abuelo, una tía que no ha dejado de darle una palabra, de ofrecerle un testimonio. H, bueno, cuando lo cuentan, pues resulta emocionante. los que recibieron el bautismo la última vigilia pascual, pues una joven de 21 años, creo. Ella decía, pues como sus padres no quisieron apuntar la clase de religión, pero ella sentía curiosidad, se escapaba de clase, esa clase complementaria y se ponía escondidas a escuchar lo que explicaba el profesor de de religión en una clase eh cercana y gracias a su abuela fue dando pasos, o sea, la presencia de la familia como un ámbito donde se han encontrado por primera vez con el Señor fundamental. todavía, y creo que esto también es llamativo, la importancia de la piedad popular. También conté el caso de unas hermanas de padre jerezano, madre francesa nacidas en Francia y ya cuando ellas son adolescentes a punto de cumplir la mayoría de edad, se trasladan a Jerez y la primera vez que participan en la Semana Santa quedan impactadas, pero impactadas que que con una amiga se van a Sevilla más impactadas todavía. Bueno, había que ver si este impacto era solo estético o había un deseo de conocer al Señor. Y efectivamente había un deseo sincero de de acercarse a la iglesia, recibir eh los sacramentos y han hecho un itinerario pues de una docilidad ejemplar. O sea, la piedad popular sigue teniendo una fuerza importante y luego una gran mayoría pues por realidades que a nosotros nos parecen casuales, en las que de repente se han encontrado con el Señor, con una inquietud, con bueno, no es que tengamos que dejar de programar, de promover métodos que llamamos de primer anuncio o compartir lo que el Señor no lo está haciendo a través de determinadas acciones, sino que hemos de ser más conscientes de que efectivamente el espíritu sopla donde quiere y la tarea primera de la iglesia es siempre acoger, como en el caso de San Pablo, pues el que de camino queriendo perseguir a los cristianos, se encuentra con Cristo y es la comunidad cristiana la que le recibe. Bueno, quinto, quinta clave. En todas estas claves anteriores aparece como sujeto primario de la evangelización la Iglesia, pero la Iglesia mostrando su maternidad. No es posible el paso de una tarea evangelizadora o la misma evangelización a la propuesta de un itinerario de acompañamiento como es el catecumenado, si no sabemos mostrar que la Iglesia es madre. Tampoco estoy diciendo nada nuevo. Ya Henri Delib en sus paradojas y nuevas paradojas situaba el rostro materno de la Iglesia como clave fundamental para el momento entonces hace casi ya un siglo e presente en la tarea evangelizadora. que la Iglesia sea percibida como madre a la hora de acoger, de acompañar, a la hora de corregir, a la hora pues de arropar aquellos que se han visto tocados por el Señor. del itinerario. recupero estas claves en el momento presente que ha ocurrido desde aquella intervención o con este resumen que tenemos pues del directorio del año 20 destaco a mi modo de ver tres claves que presentadas de manera conjunta nos hacen ver que efectivamente insertar la catequesis en un itinerario catecumenal h eh supone también una revisión de la misma catequese. Ahí se nos habla de inspiración catecumenal, es decir, un itinerario unitario. Tan importante en ese itinerario es conocer el punto de partida como el punto de llegada. No estamos como seguidores de Cristo toda la vida iniciándonos, sino digo, hemos reflexionado mucho sobre el inicio de este itinerario, el primer anuncio, el precatecumenado, que ahora veremos, a mi modo de ver es clave para entender la relación con el catecumenado, pero necesitamos, a mi modo de ver, reflexionar más sobre la meta a la que queremos llegar. ¿Cómo podemos saber que se ha completado bien el itinerario de la iniciación cristiana? Cuando tenemos seguridad de que mediante la catequesis, los sacramentos, la vida de caridad, la inserción en la Iglesia, uno se ha formado como discípulo, misionero, hijo de Dios y testigo de Cristo en medio del mundo. Pues ya soy en esto bastante repetitivo. cuando surge espontánea la pregunta vocacional. Esta es una clave que a mi modo de ver hemos de insistir una y otra vez en ella. Eh, ahora desde la Conferencia Episcopal, a partir del último congreso sobre vocaciones, pues está pidiendo a todas las diócesis, pues que se creen secretariados o algún organismo de referencia para ayudar a descubrir a todos los bautizados que estamos en este mundo por una llamada, por tanto, con un don y una tarea que cumplir. El primer ámbito donde la vocación ha de ser propuesto es, sin duda, el ámbito de la iniciación cristiana. Si hoy padecemos, dicho negativo, una crisis de vocaciones, es porque padecemos una crisis previa de iniciación cristiana. No terminamos de ayudar, siendo Iglesia como madre, a que los que se han formado mediante la palabra y los sacramentos planteen su vida de cara al Señor. Bueno, itinerario de inspiración catecumenal significa unidad, sabiendo cuál es el principio, este primer anuncio, el don de la conversión, el volverse al Señor. Hm. y final. Señor, ¿qué quieres de mí? La vocación progresivo y por etapas era la expresión que utilizó el concilio, itinerario catecumenal por etapas, recogiendo simplemente la sabiduría acumulada durante siglos. Clemente de Alejandría y habla de que el catecúmeno necesita tiempo. El primer concilio ecuménico, el de Nicea, en uno de sus canones habla también de la necesidad de que los catecúmenos tengan tiempo, que no vayan con prisa, por eso la importancia de ofrecer un eh programa, una propuesta concreta de acompañamiento prolongado en el tiempo, la importancia de los procesos, expresión que hemos escuchado muchas veces al Papa Francisco. Inspiración catecumal significa itinerario donde uno se va abriendo a la realidad de la iglesia de manera creciente y la iglesia va creciendo en uno hasta poder decir a las vísperas ya eh de ser bautizado. Esta es la fe de la Iglesia cuando la ha hecho propia. Y esta es la fe que yo abrazo. Pero más aún el directorio nos dice que junto, entiendo, junto a esta inspiración catecumenal, h todo el proceso que lleva desde primer anuncio, conversión hasta recorrer el catecumbinado se ha de hacer con una pedagogía del amor y de la misericordia. Si efectivamente el catecumenado es la escuela para ejercitarse en el amor de Cristo. Y este amor se traduce de manera concretísima en las obras de misericordia. Entiendo que esta es pues como de las buenas noticias que desde el principio se ha de anunciar a quienes llaman a las puertas de la Iglesia. Podemos ver al Señor. ¿Cuándo te vimos, Señor? Cuando lo hicisteis con uno de estos. No seguimos al Señor ni hacemos el el bien después de haberle visto, sino que el Señor nos promete que le veremos cuando compartimos con otros el amor que recibimos de él. Pues pedagogía del amor y de la misericordia significa integrar. Mateo 25 en el itinerario eh de inspiración catecumenal y el camino de la belleza. En estas jornadas, un momento importantísimo va a tener esta visita a las edades del hombre. Resulta siempre eh bastante sugerente la expresión hermosa de Dionisio Laria Pagita, el autor del Corpus Dionisiacum. En los en su obra sobre los nombres divinos, al comentar el título de belleza, hace un juego de palabras en griego entre calos, bello y caleim, llamar, para decir Dios es belleza que llama. La belleza con la que Dios mismo impregna la creación nos hace memoria o preguntarnos por su autor. Bueno, camino de la belleza de estar presente con la paradoja que también la liturgia nos destapa el viernes santo, donde se nos invita a rezar por un lado con los pasajes del cántico del siervo del profeta Isaías. sin belleza, sin figura, lo vimos despreciado, varón de los dolores y a la vez, en la misma liturgia se nos invita a cantar Eres más bello de los hombres. La belleza que se convierte en camino es la belleza de la cruz, por paradójico que nos parezca, es decir, la de la entrega y amor sin límites. También conocemos la expresión de Dostoyevski, ¿no? Qué belleza salvar al mundo en el idiota, una de sus novelas. Con perdón. de estas tres claves, además de estas tres claves del directorio que nos dan un modo de situar eh la catequesis tras el primer anuncio. H el camino sinodal nos deja algunos párrafos en el documento final del segundo de los sínodos que tenemos también que recibir. Voy a seleccionar solo tres. Hay dos más donde se menciona la iniciación. el siguiente a este, el 25, donde se habla del sacramento de la confirmación eh como un momento decisivo en la iniciación cristiana, pero leo el texto, creo que se puede leer bien, que tenemos ahí proyectado. se nos pide acoger esta realidad para que sirva de revulsivo, de catalizador en el impulso evangelizador del momento presente. No es posible comprender plenamente el bautismo sino dentro de la iniciación cristiana, es decir, el itinerario a través del cual el Señor, por el ministerio de la Iglesia y el don del Espíritu nos introduce en la fe pascual y en la comunión trinitaria y eclesial. Llamo la atención sobre el sujeto de esta frase. El actor de la iniciación es el Señor que actúa por el ministerio de la Iglesia. Poner en marcha cualquier proyecto de primer anuncio o dicho de catecumenado supone recordar que son acontecimientos de gracia. Si el Señor es el que toca el corazón, el que inspira, el que mueve, los que formamos partes de la iglesia, pues como servidores del don de la gracia acompañamos. Este itinerario conoce una importante variedad de formas según la edad en la que se emprende los diferentes acentos propios de las tradiciones orientales y occidentales y las especificidades de cada iglesia local. Esa necesidad de adaptar no solo al contexto, sino a cada persona es también uno de los retos del momento presente, que el itinerario que se nos propone desde el Rica no sea entendido sin más como una propuesta escolar en la que hay unas etapas también educativas que con unos objetivos que se han de ir alcanzando. sino que se ha vivido con tal personalización que responda a las necesidades y exigencias de cada uno. Continúo leyendo. Gracias. La iniciación nos pone en contacto con una gran variedad de vocaciones y ministerios eclesiales. En ellos se expresa el rostro misericordioso de una iglesia que enseña a sus hijos a caminar. caminando con ellos. La Iglesia como madre enseña a sus hijos la maternidad de la iglesia, la Iglesia como maestra, los escucha y al mismo tiempo que responde a sus dudas e interrogantes se enriquece con la novedad que cada uno aporta con su historia y su cultura. En la práctica de esta acción pastoral, la comunidad cristiana experimenta a menudo, sin ser plenamente consciente de ello, la primera forma de sinodalidad. Cuando el Papa el Reón le pite, al menos ya se lo he escuchado varias veces, que la sinodalidad ante todo es una actitud, un modo de estar en la Iglesia, nos está recordando que esto se pone en ejercicio ya desde el primer momento que uno es acogido, movido por el Señor, para incorporarse eh a su vida, a la vida de la Iglesia también. El documento final del sínodo nos habla de la formación del discípulo misionero que comienza en el proceso de la iniciación cristiana. La importancia de todos los que intervienen en este proceso, familiares, padrinos, garantes, acompañantes, toda la comunidad en cuanto tal. Ahora veremos alguna concreción en este sentido. Por último, este otro párrafo entre las prácticas formativas que pueden recibir un impulso de la sinodalidad. Recuerda también el documento final, se debe prestar particular atención a la catequesis para que además de declinarse en los itinerarios de la iniciación sea cada vez más en salida y hacia fuera. Las comunidades de discípulos misioneros sabrán practicarla en el signo de la misericordia, la pedagogía del amor y de la misericordia como signo realidad visible que hace creíble aquella verdad que se pretende transmitir, llevándola a la a las periferias existenciales, sin perder en esto la referencia al catecismo de la Iglesia Católica. expresamente pues como que se renueva la confianza en este documento que el Papa Juan Pablo Segi presentó en Fide Deposit como norma segura para la transmisión de la fe. puede convertirse así en un laboratorio de diálogo con los hombres y mujeres de nuestro tiempo, citando el directorio actual del 20 e iluminar su búsqueda de sentido. Bueno, los principios que he recordado, las claves con las actualizaciones del directorio y ahora pues la última propuesta vendrá después una conclusión que es leer sin más las indicaciones breves que encontramos en el Rica en el capítulo eh primero el itinerario por grados o etapas y en concreto el rito de entrada. Fijándonos en el rito de entrada, e acogemos el nexo que va del primer anuncio a catecumenado. Evangelización catecumenado. La i se sitúa precisamente en el periodo que llamamos precatecumenado, perdón, que concluye con el rito de entrada. señal de que debo ir terminando. Se le Se lee bien desde ahí. Leo el primero de los párrafos. El rito por el que se agrega entre los catecúmeros a los que desean hacerse cristianos se celebra cuando, recibido el primer conocimiento del Dios vivo, tienen ya la fe inicial en Cristo Salvador. Los verbos son importantes porque hablan una vez más de la primacía de la gracia. recibido el primer conocimiento del Dios vivo. Dios no es una idea, un concepto. Se experimenta efectivamente su presencia en la propia vida. Esto de alguna manera es el don de la conversión. Este encuentro que hace orientar la vida por primera vez hacia el Señor. Pues cuando esto sucede, se pone en marcha la Iglesia para ese acompañamiento previo que concluye en el rito de entrada. Dice, "Desde entonces se presupone acabada la primera evangelización, el comienzo de la conversión y de la fe y cierta idea de la Iglesia. y algún contacto previo con un sacerdote u otro miembro de la comunidad y hasta alguna preparación para este orden litúrgico. El rito de entrada supone el tránsito de un periodo de duración indeterminada en el que, como enseguida se va a decir, se debe verificar que efectivamente quien ha llamado a las puertas de la Iglesia se ha encontrado con el Dios vivo. no viene por una curiosidad simplemente intelectual o empujado y obligado por otros, sino porque Dios de alguna manera irrumpe en su vida. El precatecumenado ha de ayudar a fortalecer este encuentro y dispone a esta celebración. Continúa. Antes de que los candidatos sean admitidos entre los catecúmenos, lo que se hará en determinados días dentro del año según las condiciones locales. Para este rito no hay un momento, sino que se proponen pues diferentes días a lo largo del año, según las condiciones de cada lugar. Espérese algún tiempo el conveniente innecesario en cada caso concreto para investigar los motivos de la conversión y para purificarlos si es necesario. El tiempo precatecumenado me da la impresión es el tiempo quizás por su indeterminación en cuanto a los contenidos que hemos de trabajar más. para que se cumplan efectivamente estos eh objetivos mínimos. Investigar los motivos de la conversión no viene simplemente por interés social o porque, digamos, eh, mi pareja me insiste en que tenemos que casarnos por la iglesia y quiere que nos casemos estando ya, pero no viene con una motivación ni siquiera mínimamente de fe o circunstancias de de cualquier otro tipo y para purificar esos motivos si es necesario. conocemos en la reconstrucción de la tradición apostólica el primer escrutinio, el que supone la entrada en el catecumenado, que contiene un elenco, hoy nos parecería desproporcionadamente extenso, de profesiones incompatibles con la condición de catecúmeno y algunos de ellos hoy pues nos pueden mover a a risa, e, pero como un mandato muy firme. El que es militar y utiliza las armas que las abandone o que sea rechazado, por decir otro. El que rige un prostíbulo que lo dije o no puede ser admitido al catecumeno, cosas que nos parecen de sentido. El que fabrica ídolos y los vende, o sea, que su vida es pues tiene un taller de figuras ídolos que luego utilizan diferentes cultos paganos cese o sea rechazado. O sea, hace como un elenco de situaciones objetivas. objetiva. Es decir, no puede uno ser al mismo tiempo estar dañando y pisoteando la dignidad de las mujeres en una explotación, pongamos como la de un prostíbulo o de hombres, eh, y luego decir que quiere ser cristiano, pues esto es objetivo. digo, esto de tipo de elencor, pues la antigüedad, yo no tengo noticia de que existieran más, pero sí que ponen ante nuestra consideración e algo que es como de sentido común. Hay situaciones vitales tan enrevesadas que o se corrigen o es muy difícil que uno pueda progresar en el catecumenado. Recordamos también el documento que en algunos momentos hemos comentado en estas jornadas que tradujo la conferencia, la comisión, la Conferencia Episcopal española del Episcopado Francés, cuyo subtítulo era este, ¿no? Cómo acompañar aquellos catecúmenos que no podrán ser bautizados. Ya resulta paradójico, ¿no? Bueno, pues en el precatecumenado es donde todo esto ha de salir, estas situaciones. Hoy nos encontramos con situaciones bastante problemáticas y que hacen sufrir mucho pues de segundas o terceras uniones en unos casos con compromisos ya también de eh de hijos y que no es muy difícil desatar estos nudos. por no hay acuerdo entre eh la pareja, eh una o uno quieren dar el paso y hacer lo que la iglesia le pide y el otro se resiste. ¿Cómo acompañar en estos casos? Porque ahí efectivamente se verifica pues apariencia al menos de verdadera conversión, de deseo sincero encontrar con el Señor, pero la vida está tan enmarañada. Hm. Bueno, pues todo esto en el tiempo precatecumenado es donde se ha poner se ha de poner en evidencia. Ahora comentaré la conclusión e recuperando lo que significa eh la asignación en el rito de entrada. Es muy llamativo que el primer signo eclesial que recibe aquel que primero ha dicho su nombre, ¿cómo te llamas? ¿Qué pides a la Iglesia? sea recibir la señal de la cruz en todas las potencias, diríamos las facultades eh del del ser humano, ¿no? pues en la frente, en los labios, en los oídos, en el pecho, en la espalda, o sea, exteriormente se significa, pues todo lo que nos constituye, lo que es la sede de la persona desde la cual tomamos las decisiones, reaccionamos y a todo eso la iglesia lo primero que hace es poner la señal de la cruz. No hay itinerario, desde el primer anuncio hasta el cumenado verdadero que no se tome en serio, como nos dice ya en este rito de entrada las palabras de Cristo. El que quiera ser discípulo mío que cargue con su cruz y me sigía. Sigo en el siguiente. Es de desear que toda la comunidad cristiana o alguna parte de ella, compuesta por los amigos y familiares, por los catequistas y sacerdotes, tengan parte activa en la ceremonia. El ritual habla de un deseo, es de desear, pero todos somos conscientes de que en gran medida la posibilidad de que el acompañamiento se concluya de manera favorable, uno efectivamente a través de la palabra, los sacramentos, el ejercicio de la caridad, se integre de manera viva en la Iglesia, pasa por una comunidad acogedora. La i de evangelización y catecumenado se llama iglesia, comunidad que acoge. Digo, pues puse el ejemplo de San Pablo y también se puede decir así. Los números siguientes asistan también los padrinos de catecumenado, spónsores que han de presentar a la iglesia los candidatos hablados por ellos. Y luego una cuestión más de tipo celebrativo práctico a este rito que costa de la admisión de los candidatos, de la liturgia de la palabra y la de la despedida de aquellos puede seguir la Eucaristía. Muchos de nuestros catecúmenos o de aquellos que han sentido el primer impulso de la fe ya tienen el deseo de entrar directamente a participar en los sacramentos. aunque esa participación sea mínima, pero como el quedarse en misa, que es algo en la antigüedad cristiana sabemos que también esto formaba parte de una disciplina muy estricta y solo a medida que uno iba avanzando se le iban desvelando los misterios que se celebran. Bueno, voy concluyendo. Primer anuncio desde el catecumenado. A mi modo de ver, esta es la clave. ¿Y qué quiero decir con esto? O sea, para salvar la distancia que a veces ponemos entre evangelización y catecumenado, yo me atrevo a sugerir que el primer anuncio se ha de hacer desde el catecumenado. Y lo explico con tres e miradas también al pasado. La vida de Moisés, título de Una hora de San Gregorio de Nisa, considerada por muchos el primer libro o texto de espiritualidad cristiana, la figura de Moisés como propuesto el itinerario que ha de seguir todo seguidor de Cristo, observando en la vida de Moisés el punto de partida y el final de su vida. Y observa San Gregorionisa que al inicio de su vida o bueno, al inicio de su volverse a Dios, hay un hecho luminoso que le atrae, sorprendiéndome. El ángel del Señor habló a través de la zarza que ardía sin consumirse y llamó por su nombre Moisés y él se acercó. O sea, en el inicio de el encuentro con el Señor hay un hecho que deslumbra y que atrae. Pero observa San Gregorio Nisa que al final de su vida Moisés se relaciona, se comunica con el Señor entrando en la nube. Y sabemos las resonancias también para la teología mística en época patrística, Dioniseriaita, por ejemplo, Mediaval, pues los grandes maestros o el siglo de oro, eh, San Juan de la Cruz, toda la subida al Monte Carmelo, pues inspira también en este propuesta de itinerario para avanzar en la vida cristiana, para llegar a formarse cristiano y que pasar del impacto a no tener miedo a a la nube, a la nube espesa donde ya los sentidos fallan y ya no es tener una realidad visible que yo controlo y domino conociéndola desde fuera, sino que he de formar parte de ella. Moisés entra y así percibe la relación con el Señor en una realidad que le rodea porque le supera y que con los sentidos no puede captar. Pues desde el principio se ha de poner en la mirada, en el horizonte de todo aquel que ha sido tocado por la gracia y se vuelve al Señor. que crecer en vida cristiana no es pasar de emoción a emoción, de luz a luz, visible por los sentidos, sino ayudar a encontrarse con el Señor en la espesura de la nube, que tiene muchos nombres. La espesura del no saber, la tarea de la abnegación, toda la subida Monte Carmelo, San Juan de la Cruz, la pone como fundamental. es también abrazar el misterio de la cruz. Segunda referencia, la meta y el camino. Tomando una expresión también de esta hora que recordaba las homilías sobre los evangelios de San Gregorio Magno. Necio es el peregrino que teniendo que alcanzar la meta se detiene sorprendido por la belleza de lo que encuentra en su itinerario. la claridad de la meta, es decir, pues poner en el horizonte desde el principio que nuestra meta es vocación de santidad y que esta vocación que es la que atrae participar de la misma de Dios, la misma vida de Dios, la las vivencias de las bienaventuranzas requiere esta docilidad interior al Señor y el dejarse arropar por la iglesia. La tercera y última referencia patrística. Estamos en la tierra que acoge los restos de Sanil de Fonso de Toledo. Eh, los toledanos pues siempre han han tenido y me siento yo parte también de ellos el deseo de que los restos un día volvieran a Toledo. Pero bueno, la persecución me dicen, entiendo los zaboranos que eso no va a ocurrir. huyendo de la persecución pues eso musulmana, pues los restos fueron aquí acogidos. La referencia de Sail de Fonso también es fundamental. Pues Ail Defonso escribió dos obras a partir de las cuales podemos reconstruir la iniciación cristiana en la España bisigola de conciones batismi, el conocimiento, la luz recibida en el bautismo y la segunda obra, él empieza haciendo referencia a la primera es del tíere de Serti. El que ha recibido el bautismo ha de recorrer el camino del desierto. Sin perder miedo al desierto, no es posible acoger bien la luz, la iluminación, la vida nueva que se nos regala mediante los sacramentos de la iniciación, la incorporación a la Iglesia, etcétera. Pues justamente estas tres referencias son las que creo yo, dan la estructura del rito de la de entrada en el catecumenado fuera del templo, diálogo, signación, acogida, precisamente para comprender que el Señor nos invita a pasar de ese fenómeno, ese impacto, aquello que nos sacudió por dentro. de manera más luminosa a entrar en la nube en un trato con el Señor, con la presencia tan fuerte del el misterio de la cruz. La meta y el camino es la lectura evangélica que se propone escuchar por primera vez a los admitidos ya a la asamblea de los seguidores de Cristo. dice el ritual. Por primera vez los admitidos entran en el templo una vez que se le han abierto las puertas tras la asignación, las bendiciones, exorcismo, si proceden y se sientan a escuchar por primera vez la palabra de Dios con los ya bautizados. ¿Y qué van a escuchar el pasaje de e el encuentro de Pedro y Juan con el Señor? ¿A quién buscáis? Venid y lo veréis. Ese es el itinerario de catecumenado. No es simplemente recibir una enseñanza, lo que otros me han dicho, sino que tú experimentes siguiendo, caminando. Venid, lo que significa seguir al Señor, no deteniéndose, por tanto, en el camino, sino avanzando en él. De esa manera ven y verás. Y cuál es el recurso para de la iluminación del bautismo pasar al recorrido, al itinerario del desierto, la palabra de Dios que se le entrega a quien ha sido admitido. El rito termina el rito de entrada sabemos con la entrega de los evangelios o de la Biblia. es la palabra la que orienta en el itinerario formativo como atravesando el desierto hasta llegar a la luz de la Pascua para entrar ya en el crecimiento de la madurez cristiana. Conclusión, ¿cómo entender primer anuncio y catecumenado? Pues la propuesta es de este el catecumenado, el primer anuncio, entender entenderlo no tanto como acción que nosotros programamos, sino como cumplimiento del mandato primero del Señor. y hacedípulos como anunciando el evangelio según las versiones y testimonios de las cartas e católicas dando testimonio. Vosotros seréis mis testigos. Por eso, los que ya tienen conciencia de la misión recibida por el Señor, los que ya han hecho este itinerario tras encontrarse con Cristo, reciben a otros en su misma familia para que la comunión que nosotros tenemos también la tengáis vosotros. Primera cuarta, carta de Juan. Y nuestra comunión es con el Padre y con su Hijo Jesucristo. Por eso el primer anuncio desde el catecumeno. Pues muchas gracias por la atención.

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