Éxodo 35–40; Levítico 1; 4; 16; 19 | “Santidad a Jehová” | Ven Sígueme Primaria Kids 2026

El Poder de la Divinidad3,231 words

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Bienvenidos a Ven, sígueme primaria kids. Esta semana veremos juntos la lección titulada Santidad a Jehová y abarca los capítulos de Éxodo 35 al 40. Levítico 1 4 16 y 19. Comenzamos. Después de que el pueblo de Israel salió de Egipto, ocurrió algo muy importante. Pero ese no era el objetivo final de Dios para ellos. Aunque ser libres y llegar a una tierra prometida era una gran bendición, Dios quería algo aún más grande. Él deseaba que su pueblo fuera santo. Ser santo significa llegar a ser limpio, obediente y más parecido a Dios. Pero después de haber vivido muchos años en esclavitud, ellos necesitaban aprender cómo cambiar su forma de vivir y también su corazón. Por eso Dios les mandó construir un lugar sagrado en el desierto llamado Tabernáculo, donde pudieran acercarse a él y recordar su presencia. También les dio mandamientos y convenios para guiar sus decisiones y ayudarles a vivir mejor. Además, les enseñó por medio de sacrificios que el pecado tiene consecuencias y que alguien vendría a salvarlos. Todo esto apuntaba a Jesucristo, quien es el único que puede hacernos verdaderamente santos. Así como el pueblo de Israel tuvo que dejar detrás la esclavitud, nosotros también somos invitados a dejar el pecado y seguir a Jesucristo, quien nos ha prometido que puede ayudarnos a cambiar y a ser santos. El Señor desea que cada uno de nosotros llegue a ser santo. En los tiempos de Moisés, él enseñó este principio al pueblo de Israel de una manera muy clara. les mandó construir el tabernáculo, un lugar sagrado donde podían acercarse a Dios y aprender por medio de ordenanzas. Dentro del tabernáculo había objetos especiales que no estaban ahí por casualidad, sino que cada uno tenía un significado importante y ayudaba al pueblo a pensar en Dios y en Jesucristo. Por ejemplo, el arca del convenio representaba la presencia de Dios entre su pueblo. El altar de incienso puede ayudarnos a recordar la oración porque así como el humo sube, nuestras oraciones también llegan a Dios. El candelabro representa la luz y nos enseña que Jesucristo es la luz del mundo y que nosotros también debemos reflejar esa luz. El altar de los sacrificios recordaba que el pecado tiene un precio y que Jesucristo vendría a ser el sacrificio perfecto por todos nosotros. Y la fuente de agua enseñaba la importancia de limpiarnos no solo físicamente, sino también espiritualmente. Todos estos elementos ayudaban al pueblo a entender mejor el plan de Dios y a dirigir su mente y su corazón hacia El Salvador. Sin embargo, no era suficiente estar en un lugar santo. El Señor también les dio mandamientos como los que se encuentran en Levítico 19 para enseñarles cómo vivir. Estos mandamientos incluían ser honestos, tratar bien a los demás, respetar a los padres y amar al prójimo. Al obedecer estos principios, el pueblo podía cambiar su corazón y llegar a ser más santo. De la misma manera, nosotros hoy también podemos acercarnos a Dios, pensar en Jesucristo y vivir de acuerdo con sus mandamientos para llegar a ser santos. Después de salir de Egipto, los hijos de Israel aún estaban aprendiendo a confiar en el Señor. Habían visto grandes milagros, pero su obediencia no siempre era constante. Entonces, el Señor les mandó construir el tabernáculo, un lugar sagrado donde podían acercarse a él y aprender a vivir mejor. Para hacerlo, el Señor pidió ofrendas, pero no de cualquier manera. Él pidió que las llevaran quienes tuvieran un corazón dispuesto. Y algo muy especial ocurrió. Muchos hombres y mujeres llevaron lo mejor que tenían. Ofrecieron materiales valiosos y también su tiempo, sus talentos y su esfuerzo. Cada uno ayudó según lo que podía dar. Fue tal su disposición que llegó un momento en que ya había más de lo necesario y Moisés tuvo que pedirles que dejaran Y Moisés tuvo que pedirles que dejaran de traer ofrendas. Esto muestra que el pueblo cuando decide obedecer de verdad puede cambiar y hacer cosas grandes. No se trataba solo de construir algo físico, sino de aprender a dar con fe y gratitud. El Señor había bendecido a ese pueblo y ahora ellos respondían dando de regreso. Esta historia nos enseña que el Señor no solo ve lo que damos, sino cómo lo damos. Hoy tal vez no se nos pide construir un tabernáculo, pero sí ofrecer nuestro tiempo, nuestros talentos y nuestro servicio. A veces será ayudar en casa, servir en la iglesia o hacer el bien sin que nadie lo note. Cuando lo hacemos con un corazón sincero y dispuesto, estamos participando en su obra y acercándonos más a él. Desde tiempos antiguos, el Señor ha enseñado a su pueblo por medio de ordenanzas sagradas. En los días de Moisés, como se menciona en Éxodo, Aarón y sus hijos fueron lavados, vestidos con ropa especial y ungidos. Estas acciones no solo eran simbólicas, sino que tenían un propósito espiritual muy importante, preparar a las personas para servir a Dios y acercarse más a él. El lavamiento representa la limpieza no solo del cuerpo, sino también del corazón, recordándonos que debemos ser purificados del pecado. El ponerse vestiduras sagradas simboliza un cambio, una nueva forma de vivir más digna y más cercana a Dios. Y la unción representaba ser apartados para un propósito especial, recibir poder y bendición para cumplir la obra del Señor. Todas estas ordenanzas apuntaban a Jesucristo. Él es quien nos limpia, quien nos viste espiritualmente y quien nos da el poder para cambiar. Así como en la antigüedad, hoy también tenemos ordenanzas en la casa del Señor que nos ayudan a recordar estas verdades. Por medio de ellas aprendemos que no solo se trata de hacer algo externo, sino de permitir que Jesucristo transforme nuestra vida y nos acerque a la santidad. En el libro de Levítico se describen muchos sacrificios que a primera vista pueden parecer extraños: animales, sangre, rituales y leyes muy específicas. Sin embargo, todo esto tenía un propósito muy importante. Enseñará al pueblo sobre el arrepentimiento, la santidad y sobre todo sobre Jesucristo y su sacrificio. Cada vez que una persona ofrecía un sacrificio, reconocía que había pecado y que necesitaba ser perdonada. El animal representaba algo inocente que tomaba el lugar del pecador, enseñando que el pecado tiene un precio. Estos sacrificios apuntaban directamente a Jesucristo, quien sería el sacrificio perfecto. A diferencia de los animales, él sí podía realmente quitar el pecado del mundo. Él sufrió por nosotros para que podamos ser perdonados y limpiados. Así como las personas en ese tiempo llevaban sus ofrendas reconociendo sus errores, nosotros también necesitamos reconocer nuestros pecados y acudir a Jesucristo con humildad. Hoy ya no hacemos sacrificios de animales, pero el Señor aún nos pide un tipo de sacrificio, un corazón quebrantado y un espíritu contrito. Eso significa estar dispuestos a cambiar, arrepentirnos y seguir a Cristo. Cuando hacemos ese tipo de sacrificio, demostramos que confiamos en él y en su expiación. Y gracias a Jesucristo, todos podemos ser perdonados y empezar de nuevo. Cuando el Señor mandó construir el tabernáculo, no solo pidió materiales, también involucró a todo el pueblo. En Éxodo se describe que los israelitas llevaron ofrendas de manera voluntaria, telas, metales, madera y otros recursos necesarios. Cada persona aportó según lo que tenía. Esto nos enseña que todos pueden contribuir en la obra del Señor. No importa cuánto tengan, sino la disposición de ayudar. Además, el Señor dio habilidades especiales a algunas personas como a Lel y a Oliap. A ellos les dio sabiduría, talento y conocimiento para trabajar y dirigir la construcción del tabernáculo. Esto muestra que los dones y talentos que tenemos vienen de Dios y tienen un propósito, ayudar a edificar su obra y bendecir a los demás. De la misma manera, hoy el Señor nos ha dado a cada uno diferentes dones. Algunos pueden enseñar, otros ayudar, otros servir, escuchar o animar a los demás. No todos hacemos lo mismo, pero todos somos necesarios. Cuando usamos nuestros talentos para hacer el bien, estamos participando en la obra de Dios. Esta enseñanza nos invita a preguntarnos, ¿qué me ha dado el Señor a mí? ¿Cómo puedo usarlo para ayudar a otros? Cuando reconocemos nuestros dones y los usamos con fe, nos convertimos en instrumentos en las manos de Dios para bendecir a quienes nos rodean. En esta lección aprendimos que el Señor desea que lleguemos a ser santos y nos enseña cómo lograrlo por medio de mandamientos, ordenanzas y ejemplos. Vimos que todo en el tabernáculo apuntaba a Jesucristo, quien es el centro del plan de Dios. También aprendimos que él valora un corazón dispuesto para servir y que nos ha dado dones y talentos para ayudar en su obra. Finalmente, recordamos que gracias al sacrificio de Jesucristo podemos arrepentirnos, ser perdonados y comenzar de nuevo. Quédate para la trivia. Vamos a poner a prueba lo que sabes. ¿Por qué mandó Dios construir el tabernáculo en el desierto? A, para que el pueblo pudiera acercarse a él. B. Para guardar comida. C. Para esconderse de enemigos. D. Para vivir ahí siempre. Correcto. Era un lugar especial para estar cerca de Dios. ¿Qué representa el candelabro dentro del tabernáculo? A. El descanso. B. La obediencia. C. El alimento. D. La luz de Jesucristo. Muy bien. Jesucristo es nuestra luz. ¿Cómo pidió el Señor que el pueblo diera sus ofrendas? A. Solo los ricos. B. Con un corazón dispuesto. C obligados. D. Solo los líderes. Correcto. Lo importante era darlo con amor. ¿Qué simbolizaba el lavamiento en las ordenanzas? A. Protección. B. Riqueza. C limpieza del pecado. D fuerza física. Muy bien, representa ser limpiados por Cristo. Vamos a subir un poco el nivel, así que llama a toda tu familia. ¿Qué tipo de sacrificio nos pide hoy el Señor? A construir templos, B dinero. C ayunos largos, D. Un corazón quebrantado y un espíritu contrito. Muy bien, Dios quiere un corazón bien dispuesto. ¿Qué nos enseña que Dios dio talentos a personas como Besalel y Aoliab? A que los dones vienen de Dios y se usan para su obra. B que solo algunos sirven. Cé que todos deben hacer lo mismo. D que los talentos son para presumir. Correcto. Cada talento sirve para ayudar a otros. ¿Cuántas acertaste? Cuéntanos en los comentarios. En esta semana estamos aprendiendo acerca del tabernáculo en ven, sígueme. Entonces, hoy vamos a hacer un un dibujo alusivo a la clase. En Éxodo se escribe que las personas llevaban a todo lo que lo que podían y no era necesario que fueran expertos en construcción, pero el Señor les pidió un corazón dispuesto y lo que ellos tuvieran. Así que vamos a dibujar un israelita construyendo parte del tabernáculo. Vamos a necesitar una hoja blanca. plumones o lápices de colores y un plumón, pluma o lápiz. Con este vas a hacer tu trazo. Entonces, nos va a quedar algo más o menos así. Aquí tengo mi boceto y vamos a hacerlo algo parecido, pero en limpio. Entonces, vamos a usar el día de hoy nuestra hoja de manera vertical. Vamos a empezar formando el perfil de la persona, así que vamos a utilizar solamente algunas curvas para formar su perfil, incluyendo su nariz. Presta mucha atención para que puedas copiar el trazo. Va a ser hacia abajo, luego un poquito hacia arriba y ahí cerramos la nariz. Así debería quedar el primer trazo. Ahora vamos a continuar haciendo la barba por debajo de la nariz. Así que haremos una línea diagonal. y la vamos a subir calculando más o menos el tamaño del rostro. Si lo están viendo aquí con nosotros y están siguiendo los pasos justo ahora, pueden escribirlo en los comentarios para que yo sepa si debo ir más rápido o un poco más despacio. Ahora vamos a hacer justo donde terminamos la barba, una de sus orejitas. Para esto solo vas a hacer una letra C y por dentro vamos a hacer un pequeño pico o algo parecido a esto. Y vamos a continuar con la barba. Tú le puedes dar el argo que tú prefieras. Vamos a unirlo a hacia este primer punto que hicimos aquí. Y por dentro vamos a dejar un espacio para poner la sonrisa. Esta barba la puedes llenar de un color oscuro. Y ya casi tenemos la forma de su rostro. Ahora por dentro de este espacio vamos a hacer su ceja como una línea un poquito curva y un poco ancha y su ojo va a ser solo un puntito. Vamos a ponerle un sombrero, un gorrito y vamos a hacerlo con una línea horizontal. Después subimos una más pequeña también del otro lado y las unimos por último y hacemos una curva más. Y así nos debería quedar. Ahora para unir este espacio solamente vamos a llenarlo con cabello. Así que también lo puedes rellenar de un color oscuro. Muy bien, ya tenemos entonces el rostro y vamos a continuar con el cuello. Por debajo de la barba, más o menos a esta altura, bajas una línea vertical. A partir de ahí vamos a empezar a formar el cuello y vamos a hacer un brazo que esté saliendo de este lado. Entonces vamos a hacer la forma de la manga que va a bajar y después se va a ir un poquito hacia arriba, algo así. y la vamos a cerrar con una línea vertical. Para hacer el doblez de la manga, puedes hacer unas curvas como estas para que tu dibujo tenga un mejor detalle. Ahora, a partir de la esquina del cuello, vamos a seguir formando su túnica o su ropa y va a bajar. Y después nos vamos a ir hasta el final de la hoja. Y así se va formando el cuerpo de nuestra persona. Aquí donde está donde termina la manga, vamos a hacer su mano. Para esto solo tienes que formar sus dedos. Y listo. Le voy a poner unas líneas pequeñas para marcar sus nudillos. Y vamos a hacer la otra manga. La otra manga va a estar un poco más estirada, así que vamos a hacer una curva desde esta parte de atrás y cerramos el cuello. Y esta misma línea debe bajar. Vamos a formar una línea horizontal aquí para que le dé mejor forma a la manga. Y aquí vamos a formar la siguiente mano, pero esta mano va a estar sosteniendo una tabla, entonces solo se verá parte de ella. Más o menos de aquí empezamos a formar la tabla con una línea vertical. Y le puedes dar el ancho que tú prefieras y la forma que más te guste. Ponle algunas líneas por dentro para simular la madera. Y ahora solo nos queda terminar la túnica de este lado. Así que por debajo de este brazo vamos a cerrar la forma de su ropa. Y listo. Para agregar un mejor detalle podemos poner algo así como una puerta de este lado. que se entienda que está construyendo parte del tabernáculo y también haré una línea horizontal por aquí. Y ahora sí tienes listo a tu israelita construyendo parte del tabernáculo. Solo nos queda llenarlo de color. Aquí puedes hacerlo de la manera que tú prefieras. Dale, dale, dale, dale, dale, dale, dale, la Muy bien, amigos, solamente les queda llenar estas partes de color y si quieren continuar con toda la hoja, pero esperamos que este dibujo te ayude a recordar la clase de esta semana y que sea una bonita actividad para hacer hoy en tu día de reposo. Ha sido todo por hoy, pero nos vemos en el próximo video de Ven. Sígueme primaria. Hasta pronto. Gracias por dibujar con nosotros esta semana. Recuerda que puedes enviarnos tu dibujo a nuestro correo para salir en el próximo video. Enviamos un saludo a Oliver Aguilera Rormán de Santiago de Chile, Mauricio Cisneros desde Uta. Iker desde Nayarit. Leonor Leal estaca Colina, barrio Batuco en Chile. Grecia, Rebeca y Judit Romero del barrio Constituyentes en Argentina. Sarita Mendoza, barrio Las Flores, Hueghuetenango, Guatemala. Sofía Viera Carvajal, del barrio Santa Lucía en Uruguay. Daniela Joe Merino Torres del barrio Primavera, estaca Unión en Guadalajara, Jalisco. Ariadne Micaela desde España, barrio Toledo. Martina Cinza y Valentina Erazo de la Estaca Pasto en Nariño, Colombia. Daniel Gómez y Liam Gómez de la estaca Portoal Alegre Sur en Brasil. Santiago Hernández del barrio Anenecu Cuilco en Morelos. Meredit Sarayite Rivas. del barrio Las Margaritas estaca Milagro en Guatemala. Luyana, Megan, Carol y Ema del barrio Boulevard está Benito Juárez en San Luis Potos y México. Leonor Escobar González e Isidora Escobar González del barrio Chihuayante Estaca Chihuayante en Chile. Angelina Belén González de la estaca la mesa barrio Paraíso en Tijuana. A los niños del barrio El Roble en Estaca Huacara, Venezuela. A los niños del barrio Prado de la Estaca El Bosque en Quetzaltenango, Guatemala. Efreni Fausto desde Estaca Neuuken en Argentina. Iris Laif desde París, Francia. Ainara Valeria de la Torre Leiva y a Londra Danet de la Torre Leiva, barrio Elche 1, el Altet, España. Yariana Evangeline Menchuhirón del barrio Pico estaca la libertad El Salvador. Lourdes desde Argentina. Leonardo Jenny Jare y Leni la familia Moreno Castellanos desde el barrio Independencia Estaca Contreras. Sara Angelina López García del Barrio Pico estaca la libertad en El Salvador. Felimano de Mendoza, Argentina. Yoreli Tobar Moreira del barrio Conejos 1, estaca a Totonilco, México. Everly desde Mérida, Yucatán. Andrea Carolina Espinal Núñez de Honduras Gucciigalpa. José Fazurita y su gato Agustín del barrio Loo Valle está acá Quilicura en Chile. María Jesús Cataldo de la Ramalimari en Ovalle, Chile. Lucía Vilorio de Jucigalpa, Honduras. Pilar Viñas de Argentina, Buenos Aires. Gaspar de la Vega del barrio La Cisterna en Santiago, Chile. Magdalena desde Chile. Ailín y Arlet Saldaña del barrio Moro León, Guanajuato, de la Estaca Morelia, Aeropuerto. Eugenio Santiago Sanutini desde Chile. Samara Ibarra del barrio Luján de Cuyo estáca Godo y Cruz en Mendoza, Argentina. Antonio y Alejandro Fuero Sárate de la rama Huancavelica en Perú. Gaspar y Javier del barrio Curacabi en Chile. Maité Santana del barrio Brasil Estacarrenca. Ticiana Choti de Argentina, Córdoba. Víctor y Genaro García desde Yuma, Arizona. David Orlando Carrasco del barrio Alamedas en Nuevo Casas Grandes, Chihuahua. Aarón Sandoval de Uta, André Isaac del Ángel Leal de la Estaca Laxcala, México Norte del barrio Loma Bonita. Jasid y Sisanie Paulino Muñoz del barrio Bayona, está Calascaova en Santo Domingo Oeste. Edwin Peña García del barrio Alameda estaca laguna en Guatemala. José Antonio Peña García del barrio Alameda estaca la laguna en Guatemala. Santiago Hernández del barrio Anenecuilco en Morelos. Cristal y Adamaris Resinos del barrio La Leyenda estaca la esperanza en Guatemala. Lucas Ojeda en San Miguel, Chile. Yaela Abinadí del barro Industrias, Estaca Industrias en San Luis Potosí. Maya Elizabeth Quiñones desde Argentina. Valentina Menchu Girón del barrio Pico estaca la libertad en El Salvador. Kailet Parraga y Mosía Parraga junto con su mascota desde Ecuador. Suí servando Chávez Magadán desde Nuevo Casas Grandes, Chihuahua. Daniela Martínez García y su papá Daniel Martínez Pérez desde la Ciudad de México, barrio Paderna. Nehemías Parrales Vallejo desde Guayaquil, Ecuador. Nos encanta ver sus dibujos. Muchas gracias por compartirlos. No olvides que también puedes enviar el tuyo a vensíguemeprimarias@gmail.com. Nosotros somos Daniela Trejo y Fernando Cabaletti y esto es Ven, sígueme primaria. Amén.

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