Bienvenidos a Ven, sígueme primaria kids. Esta semana veremos la clase que se llama Jehová levantó un libertador que abarca Jueces capítulo 2 al 4, 6 al 8 y 13 al 16. Comenzamos. Después de que los hijos de Israel entraron en la tierra prometida, muchas veces comenzaron a alejarse del Señor, influenciados por los pueblos que vivían a su alrededor. Olvidaban sus convenios y dejaban de adorar a Jehová. Entonces perdían su protección y enfrentaban dificultades y opresión. Cuando eso ocurría, el pueblo se arrepentía y clamaba al Señor pidiendo ayuda. Cada vez que Israel volvía a él, Jehová levantaba un libertador llamado juez. Algunos de esos jueces, como Débora, Gedeón y Sansón, fueron instrumentos para salvar al pueblo de sus enemigos y ayudarlos a regresar al Señor. Aunque no todos fueron perfectos, Dios pudo obrar por medio de ellos cuando tuvieron fe y obedecieron. El libro de Jueces muestra un patrón que también puede pasar en nuestra vida. A veces cometemos errores, prometemos cambiar y luego volvemos a caer. Pero estas historias enseñan que el Señor no abandona a su pueblo. Jesucristo es el verdadero libertador de Israel y siempre está dispuesto a ayudarnos a arrepentirnos, levantarnos y volver a él cuando decidimos seguirlo nuevamente. Veamos cada punto. En el libro de Jueces vemos un patrón que se repetía muchas veces entre los hijos de Israel. El pueblo se alejaba del Señor, comenzaba a seguir las costumbres de otras naciones y terminaba sufriendo las consecuencias de sus decisiones. Entonces, cuando se sentían débiles o en problemas, clamaban al Señor pidiendo ayuda. Y cada vez que lo hacían con sinceridad, Jehová mostraba misericordia y levantaba un libertador para salvarlos. Estas historias son una advertencia porque muestran lo fácil que puede ser olvidar a Dios y volver a cometer los mismos errores. Pero también son un mensaje de esperanza porque enseñan que el Señor nunca dejó de darles oportunidades para arrepentirse y regresar a él. Aunque el pueblo fallaba una y otra vez, Dios seguía dispuesto a perdonarlos cuando se arrepentían sinceramente. Esto nos enseña algo importante sobre Jesucristo. Todos cometemos errores y a veces volvemos a caer en las mismas tentaciones, pero el Salvador no deja de invitarnos a regresar. Gracias a su amor y su expiación, siempre podemos arrepentirnos y empezar de nuevo. El Señor es paciente con nosotros y está dispuesto a ayudarnos cada vez que decidimos volver a él. En la época de Débora, los hijos de Israel atravesaban momentos muy difíciles. Se habían alejado del Señor y como consecuencia un rey cananeo los oprimía con un poderoso ejército y cientos de carros de hierro. Durante muchos años el pueblo vivió con miedo y sin paz. En medio de esta situación el Señor llamó a Débora, una profetisa y jueza en Israel, para guiar y fortalecer al pueblo. Débora demostró una gran fe en Jehová. Ella llamó a Barak y les recordó que el Señor había prometido entregar a sus enemigos en sus manos. Cuando Barac tuvo temor, Débora lo acompañó y lo animó a confiar en Dios. Antes de la batalla, ella le dijo, "¿No ha salido Jehová delante de ti?" Con esas palabras recordó al pueblo que el Señor ya iba delante de ellos, preparando el camino y peleando por Israel. La fe de Débora influyó en muchas personas y ayudó a que el pueblo tuviera valor para actuar. Esta historia nos enseña que una persona con fe puede fortalecer a otros y traer esperanza en momentos difíciles. También nos recuerda que el Señor puede ir delante de nosotros hoy guiándonos, protegiéndonos y ayudándonos cuando confiamos en él. Cuando el Señor llamó a Gedeón para liberar a Israel, la situación parecía imposible. Los enemigos eran numerosos y poderosos, mientras que Gedeón se sentía débil e incapaz. Incluso al principio dudó y pidió señales para saber si realmente Dios estaba con él. Aún así, el Señor tuvo paciencia y le enseñó poco a poco a confiar en él. Cuando llegó el momento de la batalla, ocurrió algo sorprendente. El ejército de Gedeón era demasiado grande para lo que el Señor quería hacer. Así que Dios fue reduciendo el número de soldados hasta dejar solamente 300 hombres. Desde un punto de vista humano, aquello parecía imposible. Pero el Señor quería que Israel entendiera que la victoria vendría por su poder y no por la fuerza del ejército. Finalmente, con una estrategia inesperada y con fe en Jehová, Gedeón y sus hombres derrotaron a sus enemigos. Esta historia enseña que el Señor puede hacer grandes milagros cuando confiamos en sus caminos, incluso cuando las circunstancias parecen difíciles o improbables. Muchas veces Dios obra de maneras diferentes a las que esperamos para enseñarnos a depender más de él que de nuestra propia fuerza. Sansón nació con una misión especial. Antes de que naciera, el Señor prometió que él ayudaría a librar a Israel de los filisteos. Dios le dio una gran fuerza y apartó su vida por medio de convenios especiales. Mientras Sansón permanecía cerca del Señor, Jehová estaba con él y le daba poder para hacer cosas extraordinarias. Desde joven, Sansón mostró una fuerza increíble. Con el poder de Dios, derrotó enemigos y protegió al pueblo de Israel en varias ocasiones. Sin embargo, también comenzó a tomar malas decisiones y acercarse cada vez más a personas y situaciones que lo alejaban del Señor. Poco a poco dejó de ser fiel a sus convenios y permitió que las tentaciones influyeran en su vida. Finalmente reveló el secreto de su fuerza y sus enemigos lograron capturarlo. Sansón perdió su libertad y también el poder espiritual que había recibido. Aún así, al final de su vida, Sansón volvió a clamar al Señor y Dios le dio fuerzas una vez más. La historia de Sansón enseña que las bendiciones y la fortaleza espiritual vienen cuando permanecemos fieles a nuestros convenios con Dios. El Señor puede darnos poder, guía y ayuda para enfrentar nuestras dificultades, pero necesitamos mantenernos cerca de él. Cuando elegimos obedecer y seguir sus caminos, él nos fortalece mucho más de lo que podríamos hacerlo por nosotros mismos. En el libro de Jueces aparece un patrón que se repetía muchas veces entre los hijos de Israel. Primero el pueblo se alejaba del Señor y hacía lo malo. Después llegaban problemas y sufrimiento como consecuencia de sus decisiones. Entonces, cuando se sentían débiles y necesitaban ayuda, clamaban a Jehová. Y cada vez que lo hacían sinceramente, el Señor levantaba un libertador para salvarlos de sus enemigos. Este patrón enseña algo muy importante sobre Jesucristo. Así como el Señor enviaba libertadores para rescatar a Israel, Jesucristo es nuestro gran libertador. Él tiene el poder de ayudarnos cuando caemos en el pecado, cuando nos sentimos débiles o cuando necesitamos volver al camino correcto. La historia de Israel muestra que aún cuando las personas cometían errores repetidas veces, el Señor seguía dispuesto a escucharlas y ayudarlas cuando se arrepentían. De la misma manera, Jesucristo nunca deja de invitarnos a regresar con él. Gracias a su amor y su expiación, siempre podemos encontrar perdón, ayuda y una nueva oportunidad para seguir adelante. En esta lección aprendimos que aún cuando el pueblo de Israel se alejaba del Señor, él siempre estaba dispuesto a perdonarlos y levantar libertadores para ayudarlos. Vimos el ejemplo de personas como Débora, Gedeón y Sansón y como la fe y la obediencia permitieron que Dios obrara milagros y diera fortaleza a su pueblo. Sobre todo, aprendimos que Jesucristo es nuestro verdadero libertador y que cuando nos arrepentimos y confiamos en él, siempre podemos encontrar ayuda, perdón y nuevas fuerzas para seguir adelante. Esta ha sido la clase de hoy. Quédate para la trivia. Esta semana estamos leyendo el libro de Jueces. Vamos a poner a prueba lo que sabes. ¿Cómo se llamaba la profetisa y jueza que ayudó a Israel a confiar en el Señor? A. Rahab. B. Débora. C. Ester. D. Ru. Correcto. Débora fortaleció al pueblo con su fe y recordó que Jehová iba delante de ellos. ¿Cuántos hombres quedaron en el ejército de Gedeón al final? A 300, B 1000, C. Muy bien. Dios redujo el ejército para enseñar que la victoria vendría por su poder y no por la fuerza humana. ¿Qué hacía el pueblo de Israel cuando enfrentaba sufrimiento por alejarse del Señor? A construían más ciudades. B se escondían en el desierto. C clamaban al Señor pidiendo ayuda. D buscaban ayuda de otras naciones. Muy bien. Cada vez que Israel se arrepentía sinceramente, el Señor mostraba misericordia y los ayudaba. ¿Qué le enseñó Dios a Gedeón por medio de la batalla contra sus enemigos? A que debía pelear solo. B que la victoria viene por el poder de Dios. C que necesitaba un ejército más grande. D que debía regresar a casa. Correcto. El Señor muchas veces sobra milagros de maneras inesperadas para ayudarnos a confiar más en él. Vamos a subir un poco el nivel, así que llama a toda tu familia. ¿Qué ocurrió cuando Sansón dejó de ser fiel a sus convenios? A perdió su fuerza y fue capturado. Bene nombrado rey de Israel. C recibió un ejército más grande. D. Se convirtió en juez de todo Israel. ¿Correcto? La fortaleza espiritual viene al permanecer cerca del Señor y guardar nuestros convenios. ¿Qué patrón se repetía constantemente en el libro de Jueces? A. Israel conquistaba nuevas tierras cada año. B. El pueblo vivía siempre en paz. C. Los jueces gobernaban por generaciones. D. El pueblo se alejaba de Dios, sufría, se arrepentía y era liberado. Muy bien. Este patrón nos recuerda que Jesucristo siempre está dispuesto a ayudarnos a regresar a él cuando nos arrepentimos. ¿Cuántas acertaste? Cuéntanos en los comentarios. Esto es el tiempo para compartir, donde cada semana voy a enseñarte a hacer un nuevo dibujo. Hoy vamos a aprender juntos a dibujar a Débora. La profetiza. Si quieres conocer un poco más de su historia, no olvides ver el video de la semana en este mismo canal. Vas a necesitar una hoja blanca, lápiz pluma o plumón y lápices o plumones de colores. Hoy vamos a usar la hoja de forma vertical y vas a comenzar haciendo el rostro de Débora con la orejita como una letra C y una línea por dentro. Para hacer la forma del rostro vamos a hacer algo muy parecido a la letra U. Por dentro del rostro haremos la nariz como una línea recta que termina en una pancita. Las cejas la haremos con pequeñas líneas que vayan dándole forma a la ceja. sus ojos como dos puntitos. Le pondremos sus pestañas con líneas hacia arriba y la sonrisa será una curva y por dentro le haces la forma de un corazón. Vamos a empezar a formar el cabello. En esta parte ya sabes que tú le puedes dar el largo que tú prefieras. También vamos a trazar su cuello con dos líneas curvas y las unes entre sí. Pondré algunas líneas por dentro de su ropa para simular el manto que ella llevaba y por encima de su cabeza continuaremos con este manto. tendrá la forma de un velo y te debería quedar algo así. Por debajo del cabello vamos a hacer dos líneas diagonales inclinadas hacia el centro. Vamos a unirlas con una línea horizontal y haremos un adorno como un cinturón. Para continuar con el vestido, solamente harás líneas que bajen hasta el final de tu hoja. y ponle algunas líneas como estas por dentro. Para hacer uno de los brazos, haremos una línea un poco curva y después la unimos hasta el vestido con una línea más pequeña. Y su mano será muy sencilla porque solamente haremos una curva desde la manga hasta el vestido y le haremos tres líneas para simular los dedos. El otro brazo estará recargado en su cintura, así que vamos a hacer la forma de una escuadra. Vamos a duplicar ese mismo trazo, pero por dentro y haremos lo mismo que con la otra mano. Como detalles finales, pondremos un monte en la parte de atrás. Uh. Ah. Oh. Oh. Oh. Esto ha sido todo por hoy. Esperamos que te hayas divertido tanto como nosotros haciendo este dibujo, pero nos vemos la próxima semana en este canal. Ven, sígueme primaria. Llegó la hora de los saludos. Gracias por dibujar con nosotros esta semana. Enviamos un saludo a Valeria Agustina Caballero Benítez de Paraguay, Alec del barrio Probi en el centro de México, Rudy Benjamín de Guatemala, Isabela Arroyo de Uta, Juan Pablo Vargas y María Julieta Cervera del barrio Ñuñoa en Santiago de Chile, Dayana Jazmín del barrio aeropuerto de Tampico, Tamaulipas. Aarón de Uta, Eitor y Miguel Acevedo de Brasilia Brasil, Luis y Jorge Paredes Rivadene Neira en Santiago de Chile, David Miguel Luis Casemiro de Brasil, Ángel Fernández Escobar Rubias desde el barrio La Floresta en Zamora, Michoacán. Catalina Rivas en Arequipa, Perú. Sara Raquel desde Guatemala. Santiago, Mateo y Luciana, Barro El Triunfo Estacatumbes, Perú. Ester Elena Bolívar Castro desde Río Grande do Sul, Brasil. Caroline de San Néves en Sao Paulo, Brasil. Alicia Yutronic Pino del barrio Balmaceda estaca La Serena en Chile. Santiago Hernández, barrio Anenecuilo, en Morelos. Yarik Martín, Sami Martín y Sumac Martín junto con su papá. Victoria del barrio Mquitales está las Torres en Ciudad Juárez, Chihuahua. Marina de Vacaville, California. Jairo Jacobo Moreno Aedo, Kailani Moreno Aedo y Jorge Itán Murillo Aedo desde Hidalgo, México. David Alonso y Vanessa del barrio Laureles en Celaya, México. Dylan Bustamante Moreno y su hermanita Keila Bustamante Moreno del barrio Delicias estáaca Insurgentes, Tijuana, Baja California. Matías Toledo del barrio Planes, San Pedro Sula, Honduras. Dayana Jazmín del barrio aeropuerto en Tampico. Los niños del barrio Hicory Tree en Orlando, Florida. Samuel Cajo Quispe del barrio Hicory Tree en Orlando, Florida. Alicia Botero del barrio Viewpoint en Arizona. Antonio y Alejandro Fuero Zárate de la rama Huancavelica en Perú. Ester, Tiffany, Melanie Kujui, Joshua Flores de la Es estaca Chorrillos en Perú, Valeria y Paulo Ledesma del barrio Bellavista está Calomas Verdes en el estado de México. Benjamín Velázquez Gómez y Milena Velázquez Gómez del barrio San Nicolás de la estaca San Nicolás, Nuevo León. Andre Castillo del barrio Huanuca, estaca Matagalpa en Nicaragua. Calesi y Katlinn Cairat Terán de la estaca Selva Alegre en el barrio Independencia en Arequipa, Perú. Walter Isaac y Luis Emilio Guzmán Díaz del barrio Tex Melucan en la estacaxcala en México. Leonor Rodríguez desde Chile. Catalina, José Luis y Helen del barrio La Conquista en Culiacán, Sinaloa. Un saludo hasta Arizona. A Shanti Pérez del barrio Valencia Tegucigalpa, Honduras. Jaret Jorge Luis Fernando de la estaca Lima, Perú Naranjal. Juan Pablo Vargas y María Julieta de Santiago de Chile, eidá Jaret Monfuerte del barrio Montecristal en Guadalupe, Nuevo León. Jeanela Flores del barrio Precursores en la estaca desde Lima, Perú. Lía Naomi y Lisa Ilani Martínez Pablo de la Estaca Valsequillo en barrio Los Héroes en Puebla. Ester Elena Bolívar desde Rí Grande do Azul, Brasil. Natalia Abigail, Matías Fernando Maldonado Martínez del barrio Anaco, estaca el tigre en Venezuela. Sara Naomi y Amelia Elizabeth desde Atlanta, Georgia. Ema Elías y Tiago de la rama Viesma en el distrito Vietma desde Argentina. Arthur y Nicolás desde Chile en el barrio San Pedro. Bianca Arenas y Sofía Arenas desde Dallas, Texas. Ainara Valeria y Alondra Donet de la Torre Leiva en barrio Elche 1, el Altet España. Ema y Julián Bustamante de la estaca Puente Alto, Barrio Las Nieves. Alexandre Mita Díaz del barrio aeropuerto Cajamarca Perú. Kenned barrio Isali en el estado de México. Kailet Párraga y Mosía Párraga desde Ecuador. Natasha Noemí Suárez del barrio Garupa está Posadas en Argentina. Iris y Tatiana Low desde Sergi en París, Francia. Gracias por dibujar con nosotros esta semana. Nos encanta ver sus trabajos. No olviden que pueden enviarnos su dibujo a vensíguemeprimarias@gmail.com. Nosotros somos Daniela Trejo y Fernando Cabaletti y esto es Ven, sígueme primaria.
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